De la sangre de doncella, los horrocruxes y las bolas de Dragón

No es fácil sacarse una carrera y un máster. Y no me malinterpretéis, no hablo sólo del estudio que requieren, ya que quien más y quien menos tiene que currárselo un poco para aprobar todas las asignaturas. Pero ojo, no vengo a hablar del tema académico hoy. Eso lo dejo para otro día. Poneos una mano en el corazón porque el infarto está casi garantizado al oír esta palabra: ¡PAPELEO!

El que no se haya pasado unas horitas haciendo cola para un mísero papel universitario no puede considerarse un estudiante, eso es así. Y el que diga: “Oh, pues yo nunca he tenido ningún problema con la administración, ni con la secretaría, siempre he sido atendido enseguida y sin trabas ni nada” Probablemente sea estúpido, no tenga noción del tiempo o tal vez esté en Finlandia, donde más adelante os contaré qué tal funciona la administración. Aquí, en el capitolio del imperio, funciona así:

1. Que voy a estudiar una carrera: pues muy bien. Prepárate, porque tienes que hacer la matrícula…¿la qué? Sí sí, ya la reconocerás, es esa malvada ramera que hace que tengas que estar en tu futura facultad una temporada antes de que empiecen las clases y apuntarte a todas las asignaturas (eso ahora, con Boloña; antes era un escándalo, parecía una tómbola). He de decir que la cosa se ha suavizado, pero en mis tiempos (y acabo de cumplir 25) era un show. Éramos 5 grupos de mañanas y 2 de tardes. Según cuándo te tocara, podías ir a un grupo distinto por asignatura, lo cual era un clásico eso de: “Se me solapan asignaturas”, “No puedo hacer dos prácticas a la vez”, “Profesora McGonagall, quiero un giratiempo”… Yo, por mi evidente superioridad intelectual (bueno, diría más bien que por suerte) no he sufrido mucho este tipo de trabas, pero sí he tenido horarios de risa, con miles de horas perdidas intercaladas entre asignaturas que se daban de 8 a 9 y de 13 a 14 h, por ejemplo. La cosa está en aprender a joderse y a aguantarse y llevarlo bien, respirar hondo y meterse a kick-boxing por las tardes.

2. Me quiero ir de Erasmus, es mi sueño!! 😀 Chato, no sabes lo que haces. … pero es mi sueño… Sí sí, pero primero te tendrás que enfrentar a tu peor pesadilla: el papeleo del Erasmus. Si eres una persona organizada y responsable, será un mero trámite que si te lo planificas bien, lo tendrás liquidado en unas semanas. Si no, será tu cruz. Tendrás que prepararte una pila de papeles, certificados académicos, de idiomas, de convalidación de asignaturas, de créditos ECTS, de fotos de carnet (muchas) y demás (aún no te piden muestra de sangre, pero todo es cuestión de tiempo). Por lo demás, el Erasmus, que recibirá una entrada con honores en breves, es una experiencia genial, pero la traba del papeleo es inevitable. Por suerte en algunos países de destino todo es paz y amor y te lo hacen rapidísimo, te hacen hasta chanchullos en un abrir y cerrar de ojos (fue mi caso en Helsinki) y hasta parece que los papeles huelan a rosa fresca. Toda una diferencia, sí señor.

3. Bueno, no hay ciencia en España, me largo, qué tengo que hacer? Rezar. Bastante. Al dios ahogado, a los dioses antiguos y a los nuevos, al dios de la Luz, ¡¡a quién tu quieras!! En la mayoría de convocatorias extranjeras te piden:

  • Certificados académicos: te los “facilita” tu facultad por la friolera de 27 €. Es un papel que acredita que has hecho algo por lo que ya has pagado varias veces, cada año para ser exacto (un % de lo que pagas va a tramitación de certificados). Se ven reflejadas las asignaturas, los créditos y las calificaciones, así como la nota final de la carrera o del máster. Hoy he solicitado ambos en inglés. La de la carrera en la UB me la entregarán en unos días en catalán+inglés. La del máster en la UCM no me la entregarán porque, atentos, NO tramitan certificados académicos en otra lengua que no sea la lengua del Imperio Español. Eso del campus de excelencia INTERNACIONAL queda bastante guay pero bastante inútil también si no los puedes obtener en inglés. VIVA la complutense! 😀 
  • Certificados de idiomas: en algunos casos no te los piden, basta con una entrevista. Para Europa, valen los títulos del First y el Advanced de Cambridge. Para EEUU piden TOEFL e IELTS. Por encima está el Proficency de Cambridge, que es el nivel máximo y que me estoy intentando sacar este año (oremos al señor), y es el que piden en algunas ofertas en UK.
  • Cartas de recomendación: 2 o 3 según el sitio, el prestigio, la cantidad de becas, etc. Para mí es faena pedirlas porque soy algo cortado en general con los jefes con los que he estado y bueno… pero son lo mejor que te llevas de ese laboratorio junto con la experiencia adquirida, y en esas cartas se ve reflejado lo que has hecho y el empeño que pusiste en ello. Procura que desde un principio te las hagan en inglés, y se comprometan a contestar a todos los mails que les lleguen de parte de las instituciones que te hayan pedido la carta.
  • Carta de motivación: ésta es mi favorita. Te puedes recrear en una página sobre lo que sientes y sobre lo que quieres hacer en la vida. Les encanta a ellos también que seas sincero y algo informal, que vean motivación en lo que has hecho y ganas de superarte. Hay en internet miles de webs donde te informan de frases clave para el éxito al entregar cartas de motivación.
  • Curriculum Vitae: sobre esto no hace falta que hable. Hay miles de blogs y webs dedicados sólo a la elaboración de un buen CV y yo no soy nadie para recomendaros cómo hacer un buen CV. Eso sí, nunca mintáis, yo no lo hago.
  • Según el país de destino pueden pedirte mil cosas más, pero por ahora no me he encontrado con nada extraño.

Y tras estas etapas de papeleo en la vida estudiantil, y tras haber pagado los 210 € del título en Septiembre de 2012 (que aún no tengo en mis manos), quiero hacer una reflexión:

¿Qué pasa? Vivimos en un país que se enorgullece de lo que no tiene, y una de esas cosas es eficiencia en la administración. No quiero caer en críticas fáciles ni en política, sino ceñirme a lo que me perjudica como ex-estudiante (que raro queda decir eso). El hecho de que tardaran 15 días en tramitar mi certificado académico del máster cuando lo solicité a la UCM (en español obviamente), ¿a qué se debió? Es simplemente imprimir un papel, sellarlo y firmarlo. Mi título de la carrera…¿llegará antes de que sea doctor? ¿Por qué habiendo tantos estudiantes (con lo que pagan de matrícula) hay tan pocas personas atendiendo en las facultades? ¿Por qué escogen los períodos de matrícula para reducir su jornada de trabajo?

Queridos lectores y amigos, hay preguntas como las que he planteado que nunca llegarán a responderse. Es probable que en un futuro (ya sea próximo o lejano) la administración funcione bien, pero hasta entonces, tendremos que hacer nuestra cola, como siempre, y conseguir nuestros papeles. Eso sí, para poder hacerlo todo de un tirón necesitaremos llevar la sangre de doncella, destruir los horrocruxes y juntar las bolas del Dragón.

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2 comentarios en “De la sangre de doncella, los horrocruxes y las bolas de Dragón

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