Canción de Hielo y …más Hielo (parte I)

Antes de empezar a hablar he de nombrar una serie de hechos en las últimas 24 horas que quiero que consten:

1º Dar la bienvenida a Valeria a la familia, mi sobrina y ahijada que, aún naciendo en tiempos revueltos, sé que va a ser una niña muy feliz y que estará siempre rodeada de un amor tan grande que ni se lo imagina.

2º Felicitar a Angel Rodríguez que, aun sin conocernos en persona, sé de sobras que es un tío genial, y que además, un estudiante modelo, pues ha obtenido la 9ª plaza (de 800 y pico solicitantes) en el BIR de este año y se merece un fuerte aplauso, ¡sí señor! 

3º Por fin nos presentamos como personas: Hoy ha el blog de Jóvenes Virólogos ha redactado una entrada sobre los 5 integrantes, de lo cual estoy tan orgulloso que no os lo podéis ni imaginar. Es tan bonito ver como un proyecto planificado entre cañas acaba poco a poco viendo la luz 😀 Disfrutadlo, que es para vosotros también! 

4º La entrada de ayer en la página de ciencia Naukas.com me motivó mucho para redactar esta entrada. ¿Por qué es tan importante hacer una estancia de investigación? Hay cosas que no se reflejan en el CV…

Dicho esto, voy a proceder a narrar la primera parte de lo que fue la mejor experiencia de mi vida (por ahora)…

Estaba el año 2010 dando sus últimos azotes cuando me planteé empezar a buscar grupo para mi Erasmus prácticas (aun quedaba un año y dos meses para irme), y yo ya tenía claro dónde quería ir. El país del frío, de los lagos, de los bosques, de los renos y de Papá Noel. Sabía que Finlandia no iba a dejarme indiferente, que si me iba de Erasmus me iba por todo lo alto, a un sitio que fuera muy distinto al que vivo. Y lo fue.

En Febrero de 2012 (el 12 para ser exactos) empezaba mi aventura y la que fuera la peor semana de mi vida. Tras llegar a un aeropuerto aislado y a unos -15ºC, pille un taxi hasta mi casa, situada en una calle que por el momento no sabía pronunciar bien (Metsänhoitajankatu). El primer contacto fue con mi (muy fría, normal, era de Rovaniemi) compañera de piso. Bueno piso, piso, caserón, un chalet de dos plantas en un barrio residencial. Normal que fuera caro, pero era un hogar muy acogedor y en el que pasé un mes y medio muy bonito, aunque difícil al principio. La nieve, el estar solo, el aislamiento del mundo, empezar en un laboratorio tal que así (ver foto abajo) con todo de gente hablando en finés, pero también en inglés (por suerte). Era el Biokeskus de Helsinki!

Imagen

 

Así parece muy bonito, pero en Febrero era un maldito búnker rodeado de nieve y hielo que no veas, pero oye, tecnología punta, coordinación de 10 entre técnicos e investigadores, las técnicos cincuentonas todo el día con la radio puesta, escuchando heavy metal. Eso era mi paraíso. Mis compañeros del laboratorio eran gente magnífica, con un espíritu investigador increíble, verdaderamente motivador y claro, con el frío que hacía fuera, y lo calentito que se estaba en el laboratorio viendo como nevaba, ¿quién no trabaja a gusto? Era una locura, estaba descubriendo la profesión de mi vida en el lugar deseado. Aún me cuesta pensar por qué no me quedé allí… hasta que vi que los inviernos eran tan duros. Os dejo una foto de la plaza del senado (Senaatintori, si no recuerdo mal), con la catedral blanca, preciosa. Allí aprendí que el blanco tiene distintas tonalidades.

Imagen

Me encanta explicar que era muy típico que los niños se deslizaran en trineo por las escaleras congeladas que llevaban a la catedral. Era maravilloso ver cómo la gente disfrutaba de la nieve. Durante las primeras semanas comenzaba el éxtasis del turismo, compartido con amigos que conocí allí (o que ya llevaba conocidos de Barcelona). De distintas procedencias pero con un algo en común que nos llevó a Finlandia. Creo que he seleccionado demasiadas fotos para esta entrada, pero así no se os hace pesado leer tanto, aunque si lo leéis con las ganas con las que estoy escribiendo, se os hará cortísimo.

Imagen

Nota informativa: debajo de los pantalones de pana llevaba mallas térmicas. Mi cara estuvo así unas horas. Pero muy feliz. La nieve era genial, era una experiencia nueva y que me llenaba de ganas de explorar y conocer mundo. Como ya he dicho antes, Finlandia es también conocido como el país de los lagos, con casi 200.000 en su superficie. Uno de ellos, de los más cercanos que teníamos, era el lago junto al parque natural de Nuuksio. Allí fuimos tanto en invierno como en primavera. El lago estaba totalmente congelado y hasta pudimos ver agujeros que hacían algunos pescadores. No os aconsejo llevar tupper con comida que no os guste congelada. 

Imagen

Otra de las experiencias que destaco de mi Erasmus a Invernalia fue el patinar al aire libre, en la plaza central de Helsinki, Rautatientori (plaza del ferrocarril), por todos conocida como Rauta a secas. Era maravilloso ver como a las 6 pm ya era completamente de noche y nevaba, y nosotros patinando sobre hielo, cayéndonos la nieve y sonando My heart will go on, era para emocionarse, ¿o no? Brutal, mi culo también sufrió con alguna que otra caída. 

Imagen

También me gustaría destacar el deporte reina de este país de locos: el hockey hielo. Una pasada, al poco de conocer a otros españoles en Helsinki, nos fuimos todos a ver un partido en el estadio de hockey, y fue apasionante ver la de hostias que se daban y las ganas que ponían, y los hinchas dándolo todo animándoles, y bueno, una de nosotros también lo daba todo insultando al equipo contrario, cosa que nos animó bastante a sumarnos a la iniciativa. Dejo aquí otra foto de ese partido. Luego también nos acabamos enganchando al mundial de hockey hielo y a su reñidísima final entre Finlandia y Rusia, ganando esta última. 

Imagen

Para el final he dejado lo más importante de esta primera parte: los cuatro días de viaje a la Laponia finlandesa. 12 horas de tren y 8 de autocar fueron “suficientes” para llegar hasta Inari y su gran lago (muy, pero que muy grande). Fui con Anna, Quim y Benoit (aka Bob) en un viaje que fue tan intenso que aun no me creo que fuera cierto. Pudimos practicar esquí de fondo sobre el lago helado, hacer trekking con raquetas hasta un pequeño monte cerca del pueblo, hartarnos de choques de frío-calor gracias a la sauna que había en la cabaña… aquí podéis ver mi cuerpo esbelto y escultural, fruto del esfuerzo y la cerveza durante esa época (ojo, puede herir sensibilidades).

Imagen

 

De los 80ºC de la sauna a los -15ºC exteriores había bastante diferencia, pero sobretodo se notaba en los pies, que acabaron heladísimos. Hicimos varias entradas y salidas hasta observar algo extraño moviéndose por encima de nuestras cabezas. Salimos los cuatro en bañador a mirar hacia arriba a ver qué pasaba, ¿qué se estaba moviendo en el cielo? Creo que la respuesta ya la sabéis todos, ¿no? Corrimos a ducharnos y a vestirnos con tantas capas como fuera posible y salimos disparados de la cabaña hacia el lago, y esperamos hasta volver a ver ese reflejo verde surfeando el cielo negro, cubierto de estrellas. Y apareció, Y se quedó, por mucho rato. Nos tumbamos los cuatro sobre la nieve que cubría el lago helado, en silencio, mirando hacia arriba. Puedo afirmar totalmente que fue la mejor experiencia de mi vida, la que guardo con una gran emoción en mi interior, y la que soy incapaz de describir al detalle. Os dejo LA FOTO que nos hicieron unos asiáticos muy majos con una cámara muy potente. La fotaza ocupaba la friolera de 18 Mb así que es de qualité (y me hice un cuadro que tengo colgado en mi habitación :D)…

Imagen

El viaje de mi vida, claramente. La experiencia fue espectacular y la vuelta fue horrible, se estropeó la calefacción en las 12 horas del tren de vuelta, ya os podéis imaginar cómo nos sentíamos. Llegamos a casa congelados y con unas ganas de ducha caliente (yo en mi casa tenía sauna además, así que fue tan revitalizante…).

Pues hasta aquí la primera parte, os he contado aproximadamente mes y medio de mi Erasmus de 5 meses en Helsinki. En unos días, prometo más, pero no mejor, porque nada supera el avistar Auroras boreales durante tres noches seguidas. A partir de aquí el hielo se iría yendo poco a poco hasta dejar una primavera a 0ºC.

Gracias por seguir mi experiencia 😀 

 

Anuncios

3 comentarios en “Canción de Hielo y …más Hielo (parte I)

  1. Pingback: Ningún invierno dura eternamente (continuación – parte II) | Investigar en tiempos revueltos

  2. Pingback: Y a donde me lleve el viento… | Investigar en tiempos revueltos

  3. Pingback: Lo que el Erasmus me aportó | Del laboratorio a las aulas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s