Estamos de vuelta

Han pasado más de siete meses desde mi última entrada en este blog y, la verdad, me apetecía retomarlo una vez empezadas las clases y con la tranquilidad suficiente como para irle dedicando horas durante este nuevo curso.

Acababa el curso, estábamos ya en junio/julio y la noticia de que seguiría en el mismo centro durante el curso 2016-17 ya se hacía oficial. Las ganas y la ilusión de seguir viendo a los que han sido mis niños durante medio curso (y de conocer a muchos nuevos) llenaban de pájaros mi cabeza durante el mes de julio y agosto, imaginando nuevas formas de volver a repasar todo lo que di el año anterior, probando de aquí y de allá nuevas formas de ver un mismo concepto, para mejorar día a día.

14231360_10209774974278469_1406174343081264896_o

Fachada del Sant Ignasi

Ahora vuelvo al Sant Ignasi, y sigo pululando por los pasillos de primero y tercero de la ESO y por los pasillos de primero y segundo de Bachillerato. Lo bueno de ser profe de ciencias es que puedes abarcar distintos aspectos de la ciencia en un mismo momento, y por eso te ves hablando del universo con los pequeños, de la célula y sus cosillas con los de tercero, de cómo funciona la ciencia y qué es la pseudociencia con los de primero de bachillerato, y cómo enfrentarse a un terremoto o una erupción volcánica con los mayores. Cuatro edades distintas pero con el mismo espíritu curioso que se hace más o menos patente según el curso en el que te encuentres.

.

Y vuelvo al Departamento de Ciencias, Matemáticas y Tecnología, con un aspecto algo cambiado a nivel de profesorado pero con el mismo ambiente optimista y positivo que ya vi el año anterior. Es todo un placer estar rodeado de gente que se deja la piel día a día en su trabajo, y ver que todos remamos hacia el mismo lado hace que uno se sienta ya parte de toda una familia, con más de 250 profesores y más de 3000 alumnos.

Números a parte, lo que me hace sentir lleno por dentro (y eso se nota por fuera, que dirían en según qué anuncios de tránsito intestinal) es la sensación de haber despertado la curiosidad en un alumno, aunque sea sólo uno. Porque la curiosidad nos acerca al interés y a la motivación de explorar, de investigar, de no descansar hasta dar con el conocimiento que nos ayude a dar una explicación de aquello que nos intriga. Y es la adquisición de ese conocimiento que tanto nos ha costado conseguir lo que nos hace mirar hacia atrás, ver el camino andado, y sentir satisfacción y orgullo de habernos superado una vez más, de haber sentido la libertad que nos da el presente (y que tanto nos ha costado conseguir) para poder, simplemente, saber.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s